Thursday, October 22, 2009

otra de cocos


Friday, October 16, 2009

el king recomienda

la miscelánea, quince de octubre, ocho de la noche.

Tuesday, October 06, 2009

de anáhuac (fragmento)

*


Los pálidos rostros se arrastran
por pasillos subterráneos,
se atropellan atrapados en un largo gusano
de láminas eléctricas.
Atrapados en la jornada eterna
de los ojos sin noche
que lloran en secreto el color de la rabia.
Atrapados en un minuto eterno,
en los sonidos que lastiman, agudos gritos
de esa mujer muy gorda que pisa y se pisa
en su prisa, en su carrera por entrar, por salir,
por respirar.
Atrapados en los colores derretidos de las formas,
en el tráfico anónimo de los niños que repiten
las oscuras bolsas en los ojos de su madre.
Atrapados en el amanecer de los suicidas cobardes
perdidos en el túnel que recorre las ciudades.


*

Monday, September 28, 2009

el alud púrpura


(dar clic al cartel para verlo de mejor tamaño)

Wednesday, September 23, 2009

graffiti

Hostigados por invisibles genios, los corceles del sol conducen el liviano carro de nuestro destino, y hemos de limitarnos a sujetar bravamente las riendas y a desviar las ruedas a la derecha o a la izquierda, para que no choquen con una piedra o no se precipiten a un abismo. ¿Adónde vamos? ¡Quién sabe! En realidad, apenas nos acordamos de dónde venimos.

Johann Wolfgang Goethe

Monday, September 21, 2009

el king invita

Wednesday, September 09, 2009

(el king invita)


Friday, August 28, 2009

doscientos sesenta años

después de otra noche con fiebre en la que soñó a ángeles y victorias danzando sobre las llamas de un fuego perpetuo, el viejo despertó muy enfermo. le molestaba respirar, le dolían las articulaciones y el pecho. casi no desayunó y se fue directo a su estudio, caminando torpemente por los pasillos. llegó a su escritorio, pero no podía pensar y sentía malestar en el estómago. lo asaltó un sentimiento frío que jamás había experimentado. supo entonces que se estaba muriendo.

empezó a decir incoherencias, a balbucear y a moverse inquietamente. preocupada, otilia fue a buscar al doctor vogel y regresó con él poco tiempo después. el viejo estaba asustado, tenía el rostro pálido y por momentos parecía perderse en sus alucinaciones. gritó: «¡todo sería distinto si cada cual se dijera a sí mismo todos los días: no puedes hacer nada mejor por tus amigos que respetar sus alegrías y acrecentar su felicidad, gozando con ella!». para vogel fue evidente que el viejo tenía un ataque de nervios, había que administrarle algún calmante y remedios para la temperatura.

pocos minutos después de suministrar las drogas pertinentes, el viejo se calmó, y después de decir: «es como para volverse loco de atar, cuando se ve que hay hombres carentes de sentido y de sentimiento para lo poco que aún hay de valioso en la tierra», se quedó profundamente dormido. no tuvo sueños, durmió toda la noche y al despertar sintió que había descansado como nunca. era veintiuno de marzo y la primavera había empezado. el viejo despertó sintiéndose fresco y tranquilo. nada como recibir el sol y sentir que la piel se calienta, pensó, y dijo a la mujer que lo cuidaba, «¡manda abrir las ventanas, otilia, quiero ver la luz, más luz!» y agonizando con imágenes de mujeres perdidas en un resplandor inefable, el poeta murió acostado en el sofá de sus dolencias, mientras que una voz decía


bajo la nieve y la lluvia,
frente al viento,
en la bruma de los precipicios,
a través de la niebla.

Friday, August 21, 2009

el alud púrpura