Wednesday, June 17, 2009

lluvia

pobre de aquél que se mojó hoy. seguro la primera lluvia del año quema. no había llovido en más de diez semanas; el aire, ese acordeón que sube y baja arriba de todos nuestros techos, era una nata con tonos morados que danzaba lentamente de un lado a otro, una gelatina que se mueve empujada desde el noreste, durante el día, y en la noche al suroeste de regreso. para un lado y para el otro, nata fermentada durante diez semanas.

no es sólo dióxido de carbono: tiene el humo del plástico quemado, tiene plomo y otras cosas que se pegan a la sangre, a los pulmones y que al respirarlas te abren heridas en la garganta. hoy llueve y las nubes, que son condensaciones gigantes de la humedad y de lo tóxico, derraman un líquido gris y nocivo.

al día siguiente de la primera lluvia, todos los árboles estaban tristes, las hojas habían sufrido el impacto de un baño de ácidos, el pasto era amarillo y hubo muchos seres vivos que no resistieron el dañino beso del agua.

12 comments:

Fausto said...

El agua que lava, también es el agua que mata. Daga para unos, vida para otros.

No puedo dejar de pasar por aquí. siempre.

Abrazo, se le quiere.

Social Drinking y Su Sonido Chikinasty said...

Los besos son letales eh?

el juntacadáveres said...

y sin embargo algo de bello hubo...

y ten por seguro que florecieron esperanzas!!!

lo sé... yo estuve ahí...

Diana said...

Me encanta que siempre logras encontrar lo terrible y bello al mismo tiempo.

Iván said...

Carajo, que lluvia.

Un abrazo.

Anonymous said...

Bruscamente la tarde se ha aclarado
Porque ya cae la lluvia minuciosa.
Cae o cayó. La lluvia es una cosa
Que sin duda sucede en el pasado.

Quien la oye caer ha recobrado
El tiempo en que la suerte venturosa
Le reveló una flor llamada rosa
Y el curioso color del colorado.

Esta lluvia que ciega los cristales
Alegrará en perdidos arrabales
Las negras uvas de una parra en cierto

Patio que ya no existe. La mojada
Tarde me trae la voz, la voz deseada,
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.

Anonymous said...

Jorge Luis Borges

Muñoz said...

Los árboles han tenido más tiempo para pensar las cosas. Van a su declinación y lo saben; no sé si es que ya lloran, o simplemente hacen como que lloran. Acaso me pregunto si dentro de esas arbóreas ramas sigue habiendo una presencia, o si acaso es sólo un eco que recibe la lluvia y hace como que sufre.

Erranteazul said...

Ahhh...en nada se parece tu lluvia a la mía. En mi lago, la primera y la última son límpidas, lo mismo si tenues o tormentosas. A lo lejos, el gris nos anuncia albricias que luego los pescadores agradecerán mayormente.
Qué triste suena tu lluvia, con sus casas de cartón.
Vendrás?
Abrazo chapálico!!!

Angel y Demonio said...

Lindo precioso PK!! Curioso acercamiento a la toxicidad humana misma derramándose sobre el peatón distraído.

Te traigo un abrazo y un beso desde muy lejos ... I´m back.

pk said...

nota:

este blogger ha estado de cabeza los últimos tiempos, y se le ha complicado responder los grandes comentarios que dejan en su blog. ya visitará a todos los que hacen de este espacio uno que siga vivo y que (aunque a veces pierda su sentido) se mantenga. vaya entonces un abrazo a todos los que vuelven posible que pk siga existiendo.

buena semana!

Anonymous said...

http://aludpurpura.blogspot.com/