
Friday, December 11, 2009
Monday, November 23, 2009
Thursday, October 22, 2009
Friday, October 16, 2009
Tuesday, October 06, 2009
de anáhuac (fragmento)
*
Los pálidos rostros se arrastran
por pasillos subterráneos,
se atropellan atrapados en un largo gusano
de láminas eléctricas.
Atrapados en la jornada eterna
de los ojos sin noche
que lloran en secreto el color de la rabia.
Atrapados en un minuto eterno,
en los sonidos que lastiman, agudos gritos
de esa mujer muy gorda que pisa y se pisa
en su prisa, en su carrera por entrar, por salir,
por respirar.
Atrapados en los colores derretidos de las formas,
en el tráfico anónimo de los niños que repiten
las oscuras bolsas en los ojos de su madre.
Atrapados en el amanecer de los suicidas cobardes
perdidos en el túnel que recorre las ciudades.
*
Los pálidos rostros se arrastran
por pasillos subterráneos,
se atropellan atrapados en un largo gusano
de láminas eléctricas.
Atrapados en la jornada eterna
de los ojos sin noche
que lloran en secreto el color de la rabia.
Atrapados en un minuto eterno,
en los sonidos que lastiman, agudos gritos
de esa mujer muy gorda que pisa y se pisa
en su prisa, en su carrera por entrar, por salir,
por respirar.
Atrapados en los colores derretidos de las formas,
en el tráfico anónimo de los niños que repiten
las oscuras bolsas en los ojos de su madre.
Atrapados en el amanecer de los suicidas cobardes
perdidos en el túnel que recorre las ciudades.
*
Monday, September 28, 2009
Wednesday, September 23, 2009
graffiti
Hostigados por invisibles genios, los corceles del sol conducen el liviano carro de nuestro destino, y hemos de limitarnos a sujetar bravamente las riendas y a desviar las ruedas a la derecha o a la izquierda, para que no choquen con una piedra o no se precipiten a un abismo. ¿Adónde vamos? ¡Quién sabe! En realidad, apenas nos acordamos de dónde venimos.
Johann Wolfgang Goethe
Johann Wolfgang Goethe
Monday, September 21, 2009
Wednesday, September 09, 2009
Friday, August 28, 2009
doscientos sesenta años
después de otra noche con fiebre en la que soñó a ángeles y victorias danzando sobre las llamas de un fuego perpetuo, el viejo despertó muy enfermo. le molestaba respirar, le dolían las articulaciones y el pecho. casi no desayunó y se fue directo a su estudio, caminando torpemente por los pasillos. llegó a su escritorio, pero no podía pensar y sentía malestar en el estómago. lo asaltó un sentimiento frío que jamás había experimentado. supo entonces que se estaba muriendo.
empezó a decir incoherencias, a balbucear y a moverse inquietamente. preocupada, otilia fue a buscar al doctor vogel y regresó con él poco tiempo después. el viejo estaba asustado, tenía el rostro pálido y por momentos parecía perderse en sus alucinaciones. gritó: «¡todo sería distinto si cada cual se dijera a sí mismo todos los días: no puedes hacer nada mejor por tus amigos que respetar sus alegrías y acrecentar su felicidad, gozando con ella!». para vogel fue evidente que el viejo tenía un ataque de nervios, había que administrarle algún calmante y remedios para la temperatura.
pocos minutos después de suministrar las drogas pertinentes, el viejo se calmó, y después de decir: «es como para volverse loco de atar, cuando se ve que hay hombres carentes de sentido y de sentimiento para lo poco que aún hay de valioso en la tierra», se quedó profundamente dormido. no tuvo sueños, durmió toda la noche y al despertar sintió que había descansado como nunca. era veintiuno de marzo y la primavera había empezado. el viejo despertó sintiéndose fresco y tranquilo. nada como recibir el sol y sentir que la piel se calienta, pensó, y dijo a la mujer que lo cuidaba, «¡manda abrir las ventanas, otilia, quiero ver la luz, más luz!» y agonizando con imágenes de mujeres perdidas en un resplandor inefable, el poeta murió acostado en el sofá de sus dolencias, mientras que una voz decía
bajo la nieve y la lluvia,
frente al viento,
en la bruma de los precipicios,
a través de la niebla.
empezó a decir incoherencias, a balbucear y a moverse inquietamente. preocupada, otilia fue a buscar al doctor vogel y regresó con él poco tiempo después. el viejo estaba asustado, tenía el rostro pálido y por momentos parecía perderse en sus alucinaciones. gritó: «¡todo sería distinto si cada cual se dijera a sí mismo todos los días: no puedes hacer nada mejor por tus amigos que respetar sus alegrías y acrecentar su felicidad, gozando con ella!». para vogel fue evidente que el viejo tenía un ataque de nervios, había que administrarle algún calmante y remedios para la temperatura.
pocos minutos después de suministrar las drogas pertinentes, el viejo se calmó, y después de decir: «es como para volverse loco de atar, cuando se ve que hay hombres carentes de sentido y de sentimiento para lo poco que aún hay de valioso en la tierra», se quedó profundamente dormido. no tuvo sueños, durmió toda la noche y al despertar sintió que había descansado como nunca. era veintiuno de marzo y la primavera había empezado. el viejo despertó sintiéndose fresco y tranquilo. nada como recibir el sol y sentir que la piel se calienta, pensó, y dijo a la mujer que lo cuidaba, «¡manda abrir las ventanas, otilia, quiero ver la luz, más luz!» y agonizando con imágenes de mujeres perdidas en un resplandor inefable, el poeta murió acostado en el sofá de sus dolencias, mientras que una voz decía
bajo la nieve y la lluvia,
frente al viento,
en la bruma de los precipicios,
a través de la niebla.
Friday, August 21, 2009
Thursday, August 20, 2009
más ciudad
también johann wolfgang goethe viajó por la anahuac, sobre la cuál esribió:
cuando contemplamos una existencia así, que cuenta alrededor de dos mil años de fecha, y que las vicisitudes de los tiempos han cambiado tan diversamente y tan de raíz, dejando, sin embargo, subsistentes el mismo suelo, la misma montaña, hasta con frecuencia las mismas columnas y muros, y en el pueblo las huellas del carácter antiguo, nos volvemos partícipes de las grandes decisiones del destino, de suerte que al principio se le hace difícil al observador desentrañar cómo la ciudad sigue a la ciudad, y no sólo la nueva y la antigua, sino deslindar también las diversas épocas de la antigua y la nueva…
cuando contemplamos una existencia así, que cuenta alrededor de dos mil años de fecha, y que las vicisitudes de los tiempos han cambiado tan diversamente y tan de raíz, dejando, sin embargo, subsistentes el mismo suelo, la misma montaña, hasta con frecuencia las mismas columnas y muros, y en el pueblo las huellas del carácter antiguo, nos volvemos partícipes de las grandes decisiones del destino, de suerte que al principio se le hace difícil al observador desentrañar cómo la ciudad sigue a la ciudad, y no sólo la nueva y la antigua, sino deslindar también las diversas épocas de la antigua y la nueva…
Friday, August 14, 2009
Tuesday, August 11, 2009
otra anahuac
en alguna parte del libro "las ciudades invisibles", italo calvino hace a marco polo decir lo siguiente:
"parece que la ciudad continúa de un lado a otro en perspectiva multiplicando su repertorio de imágenes: en realidad no tiene espesor, consiste solo en un anverso y un reverso, como una hoja de papel, con una figura de un lado y otra del otro, que no pueden despegarse ni mirarse"
--
en otro momento, mientras el gran kan y polo fuman sus pipas en las hamacas imperiales, leemos esto:
"... la nube se detenía apenas salida de los labios, densa y lenta, y remitía a otra visión: las exhalaciones sobre los tejados de las metrópolis, el humo opaco que no se dispersa, la capa de miasmas que pesa sobre las calles bituminosas. no las frágiles nieblas de la memoria ni la seca transparencia, sino la chamusquina de las vidas quemadas que forman una costra sobre la ciudad, la esponja hinchada de materia vital que ya no circula, el atasco de pasado presente futuro que bloquea las existencias calcificadas en la ilusión del movimiento…"
"parece que la ciudad continúa de un lado a otro en perspectiva multiplicando su repertorio de imágenes: en realidad no tiene espesor, consiste solo en un anverso y un reverso, como una hoja de papel, con una figura de un lado y otra del otro, que no pueden despegarse ni mirarse"
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en otro momento, mientras el gran kan y polo fuman sus pipas en las hamacas imperiales, leemos esto:
"... la nube se detenía apenas salida de los labios, densa y lenta, y remitía a otra visión: las exhalaciones sobre los tejados de las metrópolis, el humo opaco que no se dispersa, la capa de miasmas que pesa sobre las calles bituminosas. no las frágiles nieblas de la memoria ni la seca transparencia, sino la chamusquina de las vidas quemadas que forman una costra sobre la ciudad, la esponja hinchada de materia vital que ya no circula, el atasco de pasado presente futuro que bloquea las existencias calcificadas en la ilusión del movimiento…"
Friday, August 07, 2009
Tuesday, August 04, 2009
Wednesday, July 22, 2009
paréntesis de escritorio
al capitán
(
qué ridículo te ves hoy, estado
que otros crean
el cuento
de tu fragilidad
la inocencia de tus armas
la limpia y dulce corrupción
de los menores
y que otros crean que la droga no es
el centro más importante
del dinero
)
Tuesday, July 21, 2009
Friday, July 17, 2009
Tuesday, July 14, 2009
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